Hace dos meses hemos celebrado con el Papa Francisco días bellos que marcan nuestra memoria. Hoy nos encontramos ante una inmensa crisis política. “Cuando se trata del bien del Perú, no han de regir intereses particulares sino el Bien Común de la Patria”. (CEP, 18 de diciembre 2017)
1. Constatamos un proceso sistémico de corrupción causado por el divorcio entre ética y política, reforzado por ambiciones personales y de grupo, agudizado por la impunidad y maltratado por un sistema que soslaya la justicia.













