DECA

Gracias a la confianza del P. Juan Luis Schuester tuve la dicha de asomarme a su corazón en las últimas horas de su vida; de alguna manera, me siento en la obligación de transmitir algo de sus palabras, para que no queden en el olvido.

(Tomado del Boletín de los Sagrados Corazones en el Perú N°393, Marzo de 2016)

La verdad es que me siento un poco tonto escribiendo sobre esto. ¿Qué necesidad hay de publicar en el Boletín algo sobre el papel de la Iglesia en la política? ¿Que acaso no es un asunto absolutamente obvio? Luego de empezar el texto varias veces (todas ellas con la sensación de estar diciendo cosas totalmente evidentes) sigo desconcertado ante la tarea. Y es que, al menos entre nosotros Sagrados Corazones, creo que la relación entre vivencia de fe y compromiso político salta a la vista.

 

El último derrame de petróleo en la Amazonía peruana despertó la alerta mundial por su impacto ambiental, pero hay otras víctimas en las que pocos piensan. Mientras la industria se lleva la riqueza del subsuelo, las mujeres indígenas de esas mismas zonas permanecen pobres, aisladas, expuestas a enfermedades y a la violencia familiar. En el Día Internacional de la Mujer, el siguiente panorama muestra que en lo profundo del país hay poco por celebrar

 

“Y vio Dios que todo cuanto había creado era muy bueno” (Gen 1,31)

En lo que va del presente año, dos fugas de petróleo en la selva peruana han afectado gravemente a los ríos de la Amazonía y a todo el hábitat circundante –flora, fauna y poblaciones indígenas- obligando a declarar la emergencia sanitaria, debido principalmente a que el agua ha dejado de ser apta para el consumo.

Los obispos del Perú, reunidos en nuestra 105ª Asamblea Plenaria, damos a conocer a todos los creyentes, a las autoridades y personas de buena voluntad, nuestra reflexión y propuesta de acción por la paz, que implica -según la Biblia- diálogo, reconciliación, solidaridad, justicia, armonía entre Dios, las personas y la naturaleza, nuestra casa común.

La realidad del país nos interpela

La reforma de la Iglesia está en marcha: en su escrito apostólicoEvangelii gaudium, el papa Francisco refuerza no solo su crítica al capitalismo y al dominio del dinero, sino que habla de una reforma de la Iglesia “en todos los niveles”. En concreto, defiende reformas estructurales: la descentralización hasta el nivel de los obispados y parroquias, la reforma de la cátedra de San Pedro, la revalorización de los laicos frente al clericalismo desbordado y una presencia más eficaz de la mujer en la Iglesia, sobre todo en los órganos decisorios.

El ex mediador del conflicto en Conga habla sobre el sentido auténtico del 25 de diciembre para los peruanos. "Creo que hay una deformación que se ha hecho en el cristianismo que dice que si tú rezas mucho ya estás salvado, lo que ha mercantilizado la religión", afirma.

I. CONFESIÓN DE PARTE: Toda lectura de un libro, y por lo tanto, toda experiencia del mismo, se llevan a cabo desde un lugar particular. Entonces quiero, en primer lugar, compartir con ustedes algunas coordenadas del lugar desde donde he leído “Espero confiado en el señor. Meditaciones y oraciones” del Padre Gastón Garatea; y desde donde voy a comentarlo.

Me he preguntado en estos días si las denuncias difundidas contra los dirigentes del Sodalitium Christianae Vitae nos deberían motivar una reflexión como miembros de la Comunidad SS.CC. Héctor de Cárdenas. Seguramente lo hemos hecho al interior de nuestros grupos de reflexión. Como ustedes, conozco por los medios informativos la gravedad de las denuncias y he leído varias columnas de opinión manifestando indignación ante lo ocurrido y rotundo rechazo a la utilización de motivaciones de fe para justificar o encubrir vejámenes contra adolescentes y jóvenes.

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